bulthaup y la intemporalidad de la cocina blanca

Una cocina diáfana y funcional, en la que la ergonomía sea el principio rector, luminosa y de fácil limpieza: estas son algunas de las características de la cocina blanca. Es un ideal que interpreta a la perfección la marca bulthaup, que soporta con elegancia el paso de los años y siempre invita a cocinar.

El color de la luz

El blanco es un color acromático, de claridad máxima y oscuridad nula, resultante de la combinación en máxima intensidad de los colores luz (rojo, amarillo y azul). La palabra «blanco» proviene del latín vulgar blancus (blanco), que a su vez deriva del germánico blank (brillante). En la lengua castellana el término comienza a usarse en el año 1140.

Tradicionalmente, en Occidente el blanco simboliza pureza, inocencia y perfección, aunque también puede sugerir, entre otras cosas, frescor, tranquilidad o pulcritud.

El blanco se usa en aquellos espacios que exigen buenas condiciones higiénicas, como puedan ser las cocinas, los baños o los hospitales. También es el color de las batas, los guardapolvos y los uniformes de las personas que trabajan en entornos que requieren asepsia, como médicos, enfermeros, personal de laboratorio o cocineros.

Ha sido tradicionalmente el color de la ropa de cama, la ropa interior y los manteles de mesa: de este modo, resultaba fácil apreciar la suciedad impregnada y permitía lavarlos a menudo (frecuentemente con un poco de lejía) sin que el color se deteriorase. De ahí que la expresión «ropa blanca» designe todas las prendas que cumplen estas funciones, aunque actualmente sean de otros colores.

El blanco es por tanto un color con un enorme peso simbólico, cuyo predominio en una estancia suele provocar sentimientos de paz, alivio o protección.

La cocina y su función

La cocina y su función

La cocina se ha convertido de nuevo en las últimas décadas en el centro del hogar. Ya lo fue en la cocina tradicional campesina, donde el fuego permanentemente encendido era el gran protagonista y toda la vida giraba a su alrededor, como fuente de calor, de luz y lugar donde se cocían los alimentos. Era allí donde la familia se reunía al amor de la lumbre; allí, no solo se comía, sino que se hablaba de los sucesos de la vecindad, los niños se educaban y las mujeres de varias generaciones cocinaban, elaboraban las conservas, hilaban, cosían y se transmitían trucos y recetas. En gran parte de las cocinas de nuestro país, las paredes de la cocina se encalaban cada año: el blanco, desde hace siglos, aportaba limpieza y luminosidad.

Pero la sociedad industrial acabó con aquel lugar de encuentro. La cocina en las nuevas viviendas urbanas unifamiliares fue reducida a un pequeño espacio, del que se desterró la mesa de comer y en el que la mujer aislada fue condenada a elaborar los alimentos, como un trabajo más. La cocina ganó en ergonomía y funcionalidad pero perdió su carácter de corazón de la casa.

Hoy, la cocina ha recuperado ese carácter central. Una cocina concebida para cocinar, desde luego, pero también para compartir, para colaborar, para estar en compañía. Es por eso que actualmente le exigimos a la cocina algo más que funcionalidad y ergonomía. La queremos abierta al estar, luminosa, ordenada, acogedora, fácil de limpiar, amplia y accesible. Queremos un espacio diáfano donde puedan convivir los electrodomésticos y los robots de cocina con las macetas de hierbas aromáticas o los embutidos colgados; un lugar de trabajo colaborativo, donde todos ayuden, aunque solo sea dando conversación mientras se degusta una copa de vino.

Los motivos para elegir una cocina blanca

Como hemos visto, el blanco es un color que destaca por su neutralidad, lo cual impide que nos cansemos de él. Una cocina no es como la tapicería de un sofá que se puede cambiar sin mayores problemas; tiene vocación de permanencia y durabilidad, es un mobiliario que nos va a acompañar durante una parte importante de nuestra vida.

A continuación citamos algunas de las razones por las que tantos clientes bulthaup eligen una cocina blanca:

Luminosidad

Ayuda a multiplicar la luz, ya sea natural o artificial, en el espacio, produciendo una mayor sensación de claridad – algo de especial importancia en un lugar dedicado a la manipulación de alimentos, en el que es crucial ver bien lo que se hace y cómo se hace.

Amplitud

Debido a esa misma luminosidad, el espacio se percibe como más grande y despejado, lo que provoca una agradable sensación de comodidad. No hay nada más desagradable que cocinar en una espacio pequeño y apiñado.

Versatilidad

Como el blanco es la suma de todos los colores básicos, combina a la perfección con contrapuntos de una amplia gama cromática. Ya se trate de materiales naturales, como la piedra o la madera, o de materiales sintéticos en toda su gama de colores, de otros componentes de la cocina, como el acero inoxidable de campana, hornos y encimeras, de los elementos frescos que queramos tener a mano, como macetas de hierbas aromáticas, o del propio suelo.

Higiene

El blanco es un color que pone en evidencia la suciedad y permite una limpieza exhaustiva, lo que resulta especialmente importante en un lugar en el manejamos productos que vamos a consumir. Además, sabemos que los alimentos producen una gran cantidad de residuos orgánicos que hay que eliminar y el color blanco nos permite identificarlos al primer golpe de vista.

Atemporalidad y elegancia

Otra de las ventajas es que es ajeno a las tendencias pasajeras. Los demás colores tienen una vida efímera sujeta a los imperativos del mercado o a su carácter dominante que acaba por cansar. El blanco es siempre un valor seguro por su propia neutralidad, lo que permite alargar la vida de la cocina.

El color blanco es el paradigma de una elegancia austera, alejada del barroquismo cargante. La delicadeza y nitidez de sus perfiles aporta pureza y equilibrio al espacio.

bulthaup, en el blanco

En bulthaup, la durabilidad de la marca contribuye a que tantos clientes elijan una cocina blanca: la calidad del producto le confiere una larguísima vida útil, lo que a su vez favorece la elección de un modelo atemporal, libre de los cambios de tendencia. El blanco, en ese sentido, es una de las apuestas más seguras.

El blanco no tiene por qué ser frío. La gama de acabados bulthaup permite combinar los elementos blancos predominantes con contrapuntos en madera natural de la máxima calidad para dar una mayor calidez a la atmósfera que se crea en el corazón del hogar.

bulthaup y el tratamiento de la luz

Los equipos de planificación de los distribuidores bulthaup establecen siempre un vínculo estrecho con cada cliente para tener plena conciencia de sus preferencias y necesidades, estudiando asimismo en detalle las condiciones específicas del emplazamiento en el que va a instalarse la cocina. Siempre que perciben que un espacio corre el riesgo de resultar oscuro, la opción de una cocina blanca se impone con fuerza para potenciar al máximo la luz natural disponible.

Como parte de la misión de bulthaup de enlazar la cocina con el conjunto del hogar, una vez más los acabados en blanco presentan una ventaja evidente. Su neutralidad estética les permite adentrarse en las zonas de comer y de estar sin romper la visión de conjunto. Además de contribuir luz y continuidad, el blanco, una vez más, puede vestirse con todo tipo de elementos cromáticos y texturas distintos, resultando enormemente versátil.

El telón de fondo idóneo para los bulthaup Solitaires

Esa misma fuerza del blanco para conectar distintos espacios se potencia al máximo de la mano de los nuevos bulthaup Solitaires. La gama de módulos exentos que combinan el roble macizo de extraordinaria calidad con un bastidor de aluminio negro mate confieren calidez al enlazar las zonas de cocción, comer y estar, para las cuales el blanco proporciona un telón de fondo excelente. Por su parte, un luminoso entorno blanco realza la acogedora elegancia de la mesa y los bancos b Solitaire, el lugar donde convergen instintivamente las actividades conjuntas del hogar.

La gama de materiales de bulthaup

Cocinas con acabado laminado

El blanco es uno de los colores más apreciados en los laminados de impecable calidad de bulthaup, en las encimeras de los sistemas b3 y b1 así como en los frontales b3.

Cocinas con acabados en madera blanca

Saliendo del blanco puro, contamos también con una apuesta de bulthaup por un material natural: una particular versión del chapado en roble b3 cuyo tratamiento le confiere un sugerente tono claro. Este acabado, denominado roble structur, imprime carácter en el conjunto de la cocina.

Cocinas con acabados lacados

Los lacados son los otros grandes protagonistas en los frontales de las cocinas blancas actuales. En bulthaup, la gama b3 ofrece las opciones de laca mate, brillante y soft touch; el sistema b1, por su parte, se sirve en laca mate.

Cuatro proyectos con cocina blanca

No nos ha resultado fácil seleccionar entre los numerosos proyectos con cocina blanca de nuestros bulthaup partners los que más nos seducían por su cuidada estética y nos convencían por sus acertadas soluciones funcionales, pero queríamos ofreceros una serie de ejemplos de los que, en nuestra opinión, mejor reflejaban nuestros criterios y valores.

Reforma de una masía en la Garrotxa

Cocina blanca de diseño en una casa de Barcelona

Cocina en la costa

Cocina blanca en Sevilla

Para encontrar más información para poder planificar tu cocina blanca y experimentar de primera mano las distintas opciones y los acabados disponibles, contacta a tu distribuidor bulthaup más cercano.

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